La Virgen del Rayo

27/07/2017
Si entramos en la capilla en la que hoy se encuentra la Hermandad del Museo, adosada desde el siglo XVI al edificio del Museo de Bellas Artes -entonces Convento de la Merced-, hoy miraremos al lado contrario. En lugar de fijarnos en el portentoso escorzo del cristo de la Expiración de Marcos Cabrera -al que dice la leyenda que la hermandad obligó a tirar los moldes al río Guadalquivir para que no se pudieran hacer copias-, miremos hacia el coro a los pies de la capilla.

Allí, sobre un zócalo de azulejos trianeros, encontraremos una talla de la virgen sentada en un trono. Es esta la Virgen de la Merced comendadora, que presidía precisamente el coro de la vecina iglesia del Museo donde hoy se exhiben los Murillos. Pero, dando nombre al convento, ¿por qué colocarla a los pies de la iglesia y no en el retablo? La respuesta hay que buscarla en la historia de San Pedro Nolasco, que con sus monjes un día se quedó dormido al no sonar las campanas que llamaban al rezo y llegaron tarde a los maitines. Al llegar al coro de la iglesia, hallaron a los ángeles sentados en sus asientos y a la Virgen de la Merced presidiendo el coro y dirigiendo el rezo. Desde entonces, los mercedarios suelen colocarla en el coro de sus templos.

Como otro detalle, a esta talla en particular atribuida a Montes de Oca o a Jerónimo Hernández, se la conoce como la Virgen del Rayo. Cuenta la Hermandad del Museo que el título le viene de un día en el que un fuerte rayo cayó sobre el coro del convento de la Merced causando graves desperfectos, quedando esta imagen milagrosamente intacta.

Localización

Plaza Puerta Real, 3 . , sevilla.sevilla, españa