Cuando la Cultura tomó el lugar de las armas

15/09/2017
Sevilla fue en su día un lugar en el que no solo había cuarteles por todas las zonas de la ciudad, sino también fábricas destinadas a la construcción de armamento. Con el paso de los años, la Historia fue poniendo la paz donde en su día se preparaban las guerras. Estos son algunos ejemplos.

Un caso singular es el del antiguo llamado Cuartel del Carmen, en plena calle Baños. Lo que fue anteriormente Convento del Carmen asaltado por los franceses durante la Guerra de la Independencia, luego fue cuartel y con el paso de los años, aquel edificio abandonado acogió la paz de la música, convirtiéndose en el Conservatorio Superior de Música de Sevilla. También fue la Música la perfecta sustituta para las armas en el cuartel de la Maestranza de Caballería, que se encontraba bajo lo que hoy es el Teatro de la Maestranza en el Paseo de Colón. De hecho, esa portada a modo de atrio que conserva, es la fachada de aquel cuartel.

Otro caso de cuartel que conserva en parte su fisonomía es el del Antiguo Cuartel de Caballería de la Puerta de la Carne. Hoy lo conocemos como la sede de la Diputación en Menéndez Pelayo. En el patio donde un día se formaban los escuadrones y se pasaba revista, hoy en verano se llena de un regimiento de sillas para rendirse a la magia del cine de verano, y durante el resto del año de ferias, muestras y algunos espectáculos.

Los lugares donde se fabricaban las armas también fueron reconvertidos. Por un lado, la Pirotecnia Militar, en el entorno de Enramadilla, en la que en su día se hacían granadas y que hoy acoge el conocimiento con las instalaciones del campus de la Universidad de Sevilla. Por aquellos edificios paseó en su día el rey Alfonso XIII. El siguiente paso será transformar la fábrica de cañones de la Real Fábrica de Artillería -Eduardo Dato- en un proyecto cultural que se anunciará en las próximas semanas.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España