Dos patronas y un patrón para el Prado de San Sebastián

14/10/2017
Mucho antes de que existiera ni siquiera el sueño del barrio de El Porvenir, mucho antes de que la Virgen de la Paz se convirtiera en la protectora del barrio en la Parroquia de San Sebastián... en el Prado había dos patronas a las que el pueblo iba a rogar.

La parroquia fue antes Ermita de San Sebastián, mandada levantar por el Rey Fernando III para acoger los rezos de la Virgen de los Reyes, que aún no era patrona de la ciudad. Tras el reparto de la ciudad, la ermita fue entregada a los genoveses que trabajaban en el entonces llamado 'Prado de las Albercas', que le pusieron el nombre de San Sebastián, patrón de su ciudad de origen. El Prado, por su parte, recibía este nombre por el alto número de piscinas para el tratado de la lana, oficio principal de estos italianos.

La llamada Virgen de los Genoveses fue la primera en llegar a aquella ermita gótica. Una talla excepcional al modo de las vírgenes del siglo XIV -de pie una vez superada la etapa de las vírgenes sentadas como la de los Reyes-, encuadrada dentro de la escuela de los escultores italianos de Pisa. Aquella virgen volvió a aparecer, y hoy se encuentra sobre un pedestal en la capilla de los alabastros de la Catedral de Sevilla. Curiosamente muy cerca de la antigua calle Génova, hoy Avenida de la Constitución, donde los genoveses vivían dedicados al comercio por la cercanía al puerto de la ciudad.

Luego, una vez alejados del barrio los genoveses, las huertas tomaron la zona en el espacio que no ocupaba el cementerio. La patrona del barrio fue entonces la Virgen del Prado o 'de la Pera', por tener esta fruta en su mano. A día de hoy preside el retablo de San Sebastián, es obra del gran Jerónimo Hernández y lleva una pera en la mano porque se la consideró la protectora de los hortelanos de la zona.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España