450 años de un símbolo

01/01/2018
Este 2018 celebraremos en todo su esplendor el cuarto centenario del nacimiento de Bartolomé Esteban Murillo. Pero no podemos olvidar otra fecha fundamental: este año el Giraldillo, la veleta que bebe los vientos de Sevilla, cumple 450 años.

Fue fundida por Bartolomé Morel en su fundición de la actual avenida de Eduardo Dato, en la Real Fábrica de Artillería de San Bernardo. Creía que tardaría ocho meses en levantarla, pero lo cierto es que esta mujer le llevó a Morel dos años. Previamente la había dibujado el pintor Luis de Vargas -pintó retablos para la Catedral y Santa María La Blanca- y la había convertido en escultura Juan Bautista Vázquez el Viejo -trabajó en los retablos mayores de la Catedral y La Cartuja y es el autor del Cristo de Burgos que procesiona cada Miércoles Santo desde San Pedro-.

Como curiosidad, su nombre original es 'El Coloso de la Fe Victoriosa', y efectivamente, representa a la Fe, con la palma del martirio en una mano y un escudo guerrero en la otra. La gente comenzó a llamarlo 'Giraldillo' como deformación de la palabra veleta en italiano -'girandola'-, y es posteriormente la torre la que recibe el nombre de la Giralda, tomando el nombre de la veleta, y no al revés.

Muchos estudiosos apuntan a que, al igual que la torre, el Giraldillo estuvo policromado. Estaría decorado con ricos adornos dorados y estofados y, según un grabado de Joris Hoefnagel del siglo XVI -en la imagen-, el Giraldillo tenía pintado en el escudo un enorme cáliz. Hoy, celebramos 450 años de la subida de nuestra Giganta a la torre más hermosa de la ciudad.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España