Una Inmaculada, Franco, y dos mariscales

06/02/2018
La Inmaculada llamada ‘de los Venerables’ –y mal llamada ‘Soult’ por su expoliador, al mariscal francés- regresó a España en 1940, pero nadie desde nuestro país la había reclamado. ¿Cómo podía ser?

En aquella época, Francia estaba siendo invadida por las tropas nazis, y un gobierno colaboracionista dirigido por el mariscal Phillipe Pétain se había establecido en Vichy traicionando a la república francesa. Pétain quería el apoyo de la España de Franco, y por ello se propuso como estrategia un intercambio de cuadros entre el Prado y el Louvre. Un día de diciembre, avisaron a los encargados del Patrimonio de España que fueran a la localidad francesa de Port Bou. Para agilizar el acuerdo, Pétain mandaba a Franco la Inmaculada de los Venerables a España. Debió llegar en tren, pero las lluvias lo impidieron, por lo que fue cargada en un camión sin escolta en el que llegó hasta el lugar de la cita. Un día antes del día de la Inmaculada, el cuadro llegaba en un vagón de tren precintado a Madrid. Franco utilizó la llegada del cuadro como una gran victoria personal, y las obras que Franco iba a mandar a Francia nunca llegaron.

Por cierto, un año más tarde Pétain mandaría a España otra obra maestra expoliada: la Dama de Elche.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España