¿De dónde viene el nombre de la Virgen del Subterráneo?

18/02/2018
La dolorosa de la Hermandad de la Cena tiene uno de los nombres más peculiares de nuestra Semana Santa. Hoy vamos a profundizar un poco para encontrar el origen de esta advocación.

Debemos remontarnos a la Segovia rural reconquistada por las tropas cristianas a los musulmanes. En aquel tiempo, se sabía que muchas de las imágenes sagradas habían sido escondidas o enterradas antes del nacimiento de Al Ándalus para protegerlas. Una vez vuelta a ser tierra cristiana, dice la leyenda que a un pastor se le apareció la Virgen para decirle que desenterrara su imagen, que estaba en el subsuelo en pleno campo. Para que lo creyera, le dijo que golpeara con su cayado el suelo y brotó agua para saciar la sed de las bestias.

El cometido del pastor era ir ante el obispo de Segovia a informarle de lo que debía hacer: desenterrar a la Virgen y levantar en el mismo lugar un altar. En el obispado lo tomaron por loco y pidió de vuelta a la Virgen una señal para el obispo. Así que le puso una cruz de pizarra pegada a las manos que solo el obispo podría quitarle. Muchos lo intentaron sin éxito hasta que el obispo la tomó sin dificultad en sus manos. De vuelta al terreno original, bajo una losa de pizarra encontraron un túnel donde hallaron a la Virgen.

La Reina Blanca de Navarra le tuvo gran devoción, por lo que ordenó hacer réplicas de la misma y repartirlas por distintas ciudades del Reino. Así es como probablemente llegó a Sevilla la original. Sabemos que desde el siglo XV se veneraba en la Parroquia de San Nicolás una Virgen del Subterráneo, aunque la actual no tenga nada que ver con aquella primitiva, probablemente más parecida a una talla de Gloria (podemos seguir viéndola rodeada por una ráfaga en San Nicolás). La actual se calcula que se realizó en el siglo XIX y en forma de dolorosa.

Otra Virgen Soterraña se venera en una cripta en Ávila, donde es patrona. La leyenda más remota dice que fue pintada por San Lucas, tallada por Nicodemo y traída a España por el propio San Pedro. A sus pies dicen que dejó Santa Teresa sus zapatos antes de convertirse en monja descalza. Una leyenda muy completa.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España