Las lágrimas de Cristo

19/02/2018
A pesar de la cara de aflicción o de tristeza de los Cristos que procesionan en Sevilla, solo tres tienen en su rostro la señal del dolor más amargo: las lágrimas. Uno de ellos, es protagonista esta tarde, el Jesús Cautivo de Torreblanca que ha sido la imagen elegida para el viacrucis de las cofradías hispalense.

Cuando Méndez Lastrucci, último eslabón de una dinastía ligada a la Historia de la Semana Santa, talló al señor que esta tarde protagoniza el Viacrucis del Consejo en el centro de la ciudad, decidió ponerle un reguero producido por una lágrima. El Señor Cautivo llora, de una manera sutil, como si quisiera contener el llanto. No es el único de nuestra Semana Santa.

Los otros dos cristos que lloran en la ciudad son muy diferentes entre sí. Uno pertenece a otra hermandad de Vísperas, y es el que tallara Navarro Arteaga para la reciente hermandad de La Milagrosa de Ciudad Jardín, que lleva una advocación tan sevillana como la de Jesús de la Esperanza (recordemos que el nombre original de su barrio es Ciudad Jardín de la Esperanza). El otro cristo que llora tiene siglos de historia, y ve pasar a los viajeros desde su ventana en San Esteban. Es el Cristo de la Salud y Buen Viaje de la hermandad de este templo gótico de la Puerta de Carmona.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España