El Murillo del Alcázar, Córdoba y el toro

23/02/2018
Las raíces del Año Murillo van mucho más allá de las fronteras de Sevilla. El rastro del genio se extiende por todas partes y hoy veremos la relación que tiene el pintor con la localidad de Montilla, cuyo patrón es San Francisco Solano.

A pesar de que en el Alcázar llegó a haber decenas de Murillos, hoy solo queda uno. Los demás estuvieron en un suceso bien triste, ya que fue allí donde el Mariscal Soult los almacenó durante el expolio justo antes de llevárselos a tierras lejanas. Ese cuadro de Murillo que queda en el palacio lleva como título 'San Francisco Solano y el toro', y es una obra de juventud del maestro. En esta obra, el pintor recrear el final de un milagro que protagonizó el santo en tierras americanas. Durante su evangelización al otro lado del Atléntico, un día un toro bravo se escapó de los corrales. El santo, con templanza, decidió tomar su cíngulo y con él consiguió amansar al toro llevándolo con su cordón como correa.

Murillo lo retrata en una escena asimétrica que hoy puede verse en el Real Alcázar de Sevilla. De hecho, el cuadro nunca ha abandonado el palacio desde el siglo XIX, cuando Soult lo depositó allí, procedente del antiguo Convento de San Francisco que ocupaba el inmenso solar donde hoy está la Plaza Nueva. ¿Por qué el mariscal no se lo llevó? Los que han estudiado el tema lo explican diciendo que el cuadro siempre estuvo mal catalogado, por lo que puede que los franceses olvidaran que era un Murillo. Por ello, tenemos la suerte de que un fallo administrativo hoy nos haga tener un cuadro de Murillo más en la ciudad.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España