El milagro del niño en el Horno de las Brujas

03/03/2018
Para explicaros el rarísimo título que le hemos puesto a esta historia os tenemos que contar dos curiosidades que se enlazan entre sí. Para empezar hay que viajar hasta la actual calle de Argote de Molina, donde antiguamente había numerosos hornos de pan.

Dice Félix González de León en su 'Noticia Histórica del origen de los nombres de las calles de Sevilla' que las primeras que instalaron en esta calle un horno para dedicarse al negocio del pan fueron "dos hermanas que provenían de los Países Bajos", concretamente de la ciudad de Brujas. De ahí que a su negocio se le llamara el "Horno de las de Brujas". Con el paso del tiempo, el nombre se fue modificando dando el esotérico nombre de 'Horno de las Brujas', algo que nada tiene que ver con hechiceras.

Una vez aclarado el nombre, vayamos hasta uno de los hornos que poblaban esta calle y situemos a San Diego de Alcalá en una visita que hizo a la ciudad de Sevilla. Aquel día, cuando el santo discurría por esta calle, una mujer salió de uno de los negocios gritando . Su hijo se había metido en el horno y se había quedado dormido en la parte más profunda del mismo, por lo que cuando encendieron el horno esa mañana nadie reparó que el niño estaba dentro, hasta que se escucharon los gritos del chiquillo.

El santo, ante la tesitura, mandó a la madre a rezar corriendo a la Capilla de la Virgen de la Antigua para conseguir que se obrara la salvación del pequeño. Mientras, el santo se postró ante el horno y pidió la intercesión divina, saliendo entonces el niño por su propio pie caminando sobre las brasas y el fuego sin sufrir quemadura alguna. Aquello, según lo relatan en las biografías de los santos, fue un milagro de Diego de Alcalá que habría sucedido en esta calle que llamamos hoy Argote de Molina.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España