Los 5 cuadros que Murillo pintó para San Leandro (y el misterio de uno de ellos)

04/03/2018
Conocemos los retablos en los que participó Murillo, principalmente el de Capuchinos –que se está reconstruyendo cuadro a cuadro en el Museo de Bellas Artes de Sevilla para el Año Murillo- o la colección para el Hospital de la Caridad, entre muchos otros. Pero en el tranquilo Convento de San Leandro, junto a la Pila del Pato, llegó a haber cinco murillos. Esta es su historia.

Las religiosas agustinas encargaron a Murillo, al contrario que los frailes del monasterio de la misma orden en la Puerta de Carmona, que se centrara no en San Agustín, sino en San Juan Bautista. Los cuadros –realizados entre 1650 y 1655- fueron a parar al refectorio del convento de las agustinas en los aledaños de San Ildefonso, o eso nos cuenta en su crónica el Conde del Águila. Según este noble, cuatro de los lienzos retrataban escenas de la vida del bautista y uno un pasaje de la vida de San Agustín, inspiración y motor de la orden.

Pero lo curioso es que aquellos cuadros, en su día formando un quinteto inseparable, hoy se encuentran repartidos en cuatro países, y uno de ellos sigue desaparecido y ni siquiera podemos saber cómo era realmente. Francisco Ros, en un estudio del rastro de aquellos cuadros de Murillo, dice que Frank Standish es el primero que dice qué representaban los cuadros.

Empecemos por el más diferente, el que no versa sobre la vida de San Juan. Se trata de ‘San Agustín lavando los pies a Cristo’, y se encuentra más cerca de lo que pensamos: en el Museo de Bellas Artes de Valencia. La temática agustiniana ha sido algo recurrente en la obra del pintor sevillano, como demuestran los cuadros para el retablo de la desaparecida iglesia del desaparecido Convento de San Agustín, que hoy podemos ver en nuestro Museo de Bellas Artes.

Uno de los referentes a la serie del Bautista es el ‘Bautismo de Cristo’, que se encuentra hoy en una galería de Berlín. Es una obra equilibrada y hermosa, pero no la única representación de esta escena hecha por Murillo. De hecho, en el ático de la Capilla de San Antonio de la Catedral de Sevilla podemos ver otra pintura de Murillo con este motivo, realizada tres años después que la que nos ocupa. Como detalle, en Sevilla tenemos una copia del primer ‘bautismo’ de Murillo, pero no está en San Leandro, sino en la Parroquia de San Pedro. Fue realizada por José María Escacena en el primer tercio del siglo XIX.

Los cuadros de ‘San Juan Bautista y los fariseos’ y ‘San Juan muestra a Jesús’, habría que entenderlos como gemelos. Algo más estáticos en la postura de los personajes, tienen como detalle cuatro pequeños motivos en las esquinas superiores que representan los símbolos de los cuatro evangelistas. El primero se encuentra en el Fitzwilliam Museum de Cambridge y el segundo en Chicago.

Respecto al último cuadro, es un misterio. Sabemos que existe, los textos de los estudiosos nos dicen que en la época hubo cinco cuadros de Murillo en el refectorio de San Leandro. Pero ni sabemos lo que ese quinto cuadro representaba ni hay hilo para poder seguir su pista alrededor del mundo. A día de hoy, nada sabemos de él, solo que era una escena sin determinar de la vida de San Juan Bautista.

Los tres cuadros conocidos de la serie de San Juan Bautista podrán verse en forma de reproducciones durante el Año Murillo en el propio Convento de San Leandro, lo que nos dará la oportunidad de saber cómo fue aquel proyecto pictórico del refectorio de las agustinas.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España