El hidalgo manchego que llegó a almirante y levantó un palacio

18/05/2018
Un poco olvidado, en la calle Santiago dejó su legado en forma de un precioso edificio que hoy es un hotel. El Almirante López Pintado fue una figura notable de la Sevilla del siglo XVIII y levantó un hogar fascinante y luminoso que hoy es el hermoso Hotel Palacio de Villapanés.

Pero volvamos a este almirante. Para nada nació en una familia acomodada de larga carrera militar. Nacido en Tembleque, López Pintado era un hidalgo manchego que se lió la manta a la cabeza y se vino a la Sevilla floreciente a buscarse la vida. Al llegar, montó una pequeña empresita haciéndose con un transporte para mercurio para la plata que venía de América. El cuidad de sus nuevos contactos le sirvieron para ir ascendiendo en la escala social a bastante velocidad.

En la segunda parte de su vida, comienza su carrera militar siendo oficial de la Real Armada, a la que también dio barcos. Por ejemplo, tuvo un fundamental papel en el bloqueo de Barcelona durante la Guerra de Sucesión. Logró amasar una buena fortuna y le regaló a la ciudad el palacio hoy en la Plaza de Jesús de la Redención -que curiosamente antes llevaba su propio nombre-, que como mecenas llenó de obras de arte. Una vez culminado el palacio, se lanzó a ser terrateniente comprando una finca en Bollullos de la Mitación, en la que producía a gran escala productos agrícolas para exportar a América. Aquella finca, llamada Torreblanca, le valió después de la mano de Felipe V el título de Marqués de Torreblanca del Aljarafe.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España