Un faro sin agua cerca en el corazón de Sevilla

19/05/2018
"Y sirviéndole de amparo, donde las aguas se abren, Triana tiene su faro en la Capilla del Carmen". Así proclamaba Carlos Herrera en la alegoría trianera de su vistoso pregón de Semana Santa. Aunque se refería entonces como faro que guía al barco de la Esperanza a la Capillita del Carmen de Aníbal González, muchos trianeros lo que conocen como faro es precisamente el edificio del otro lado del puente, donde hoy se ha instalado un moderno restaurante.

El caso es que la Sevilla de la otra orilla tenía su propio faro, lejos del agua. Es ese soporte gigantesco que se ve en la fotografía y que se encontraba entre el antiguo Banco de Andalucía y el maravilloso edificio de La Adriática de Espiau. ¿Para qué se utilizaba? Pues, debido su situación privilegiada en una avenida que se estaba convirtiendo en la calle principal de la ciudad, era un enorme soporte publicitario en el que las marcas de la época podían anunciarse.

A pesar de su corta vida, ya que se levantó en los años 20 y desapareció en los 40 del pasado siglo, las crónicas de la época hablan de él como un símbolo de modernidad. Y era faro real, ya que contaba con luz eléctrica e iluminaba la inmensa avenida cuando el sol caía y la noche tomaba la ciudad. Por cierto, a los palcos que en Semana Santa se sitúan en esa zona, se les sigue llamando desde el Consejo de Cofradías "las sillas del Faro". Su recuerdo, aunque modesto, permanece.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España