Un Rey Santo y sastre

30/05/2018
Muchas son las leyendas que se atribuyen a la vida de Fernando III, en especial a la conquista de la ciudad de Sevilla. El rey santo moría un día como hoy de 1252, arrodillado, despojado de sus ornamentos reales y con un crucifijo y una vela en las manos, sobre el suelo de los salones del Alcázar.

Pero hoy vamos a rememorar una historia no tan conocida. Dice la leyenda que llevaba el rey durante el asedio de Sevilla un estandarte en el que aparecía la imagen de la Virgen María. La resistencia almohade en el interior de Isbilia, cada vez más cercada, sabía de el valor sentimental para el rey cristiano de aquel estandarte, por lo que decidieron atacar a la moral del santo rey. Para ello, consiguieron que unas flechas rasgaran el citado estandarte durante la lucha.

Los cercanos al rey aconsejaron entonces al monarca que enviara a algún sastre el estandarte para repararlo, pero el rey se negó, porque quería zurcirlo él mismo. “No otra persona que un rey le puede coser a la Reina de los Reyes”, dicen que dijo, y se puso a coser en medio del campamento.

Tras la conquista, en la ciudad nacieron algunas hermandades, muchas de ellas gremiales. Nació una hermandad de gloria en aquel siglo XIII -dicen que la gloriosa más antigua de Sevilla-, la llamada "de los sastres", que reside en San Ildefonso y tiene hoy como advocación una Virgen de los Reyes hermana de la de la Catedral, aunque nació en torno a la figura de San Mateo. Por aquella leyenda del estandarte, el rey fue nombrado Hermano Mayor de la corporación.

Localización

Cardenal Bueno Monreal 18. 41013, Sevilla.SEVILLA, España